Proszę czekać, ładuję stronę...




Gracias a los perros como Airon, el hombre encontró en el perro, hace siglos, a su mejor amigo.


Un cazador intrépido y tenaz, en casa es inofensivo como un cordero. Paciente y tranquilo con los niños, se muestra indiferente hacia los extraños e incluso afable cuando llega a conocerlos. Airon es un observador alerto, que no deja pasar desapercibido ni el más pequeño detalle de su entorno. En casa no es un perro pesado, no molesta con su presencia, pero le gusta estar en contacto con el guía y necesita su cercanía. Desde el principio, nos sorprende con su resistencia y su agilidad extremas.

Airon proviene de las lineas basadas en Taranto de los Cuadrejones así como en el igualmente famoso Curro de Tameran, icono actual de la raza. Siendo resultado de una cría planificada y de un cruce bien pensado, es practicamente un clon de Taranto, no solo desde el punto de vista físico sino también psíquico. Heredó de su antepasado su construcción ligera y compacta, tan característica para los corredores de larga distancia, un temperamento fogoso y una excelente capacidad de trabajo con el hombre.

http://www.alano-espanol.pl/foto/nasze%20psy/airon/curro-glowa.jpg

Taranto de los Cuadrejones Curro de Tameran Airon de las Tinieblas

 

Airon llegó a nuestra casa con 4 meses de edad, dejando atrás el suave clima español, para encontrarse con un duro invierno de 30 grados bajo cero.Para colmo, su compañero canino resultó ser un dogo argentino, mayor y extremadamente dominante, que no dudó en ningún momento en mostrarle su superioridad. Desde que era cachorro, Airon nos ha demostrado ser un perro duro que trata muy en serio los desafíos que se le plantean.

 

 

La expresión de su cara, de su mirada sobre todo, puede hacer pensar que este perro sería capaz de mover alegremente la cola solamente ante un crimen particularmente brutal. Por eso, la gente que lo ve la primera vez, se queda dudando, temiendo sus reacciones. Sin embargo, cuál es su sorpresa, cuando al rato descubren que este perro tiene un carácter de los más nobles y equilibrados. Por hoy, Airon pesa 38 kilos, mide a la cruz 63 centímetros, el perímetro de su cabeza asciende a 53 centímetros y el del tórax a 72 centímetros.

Los alanos son perros de caza que desde hace varias generaciones trabajan en jaurías. En efecto, Airon ha aceptado inmediatamente la jerarquía existente y nunca ha intentado cambiarla. Actualmente, a pesar de su natural tendencia a dominar a sus congéneres, se somete en seguida en caso de necesidad.


Gracias a la capacidad de los alanos para trabajar con el hombre no hemos tenido que esforzarnos a la hora de educar a nuestro nuevo miembro de la familia. Airon intuía instintivamente lo que se esperaba de él y simplemente lo hacía. Del comportamiento del dogo argentino copió unicamente las cosas que le hacían gozar de nuestra aprobación, estando más pendiente de un premio verbal o de una caricia que de las chucherías.

Su passión y tenacidad pueden avergonzar a un pittbull, mientras que la atención que presta al guía, así como la manera de interpretar y realizar sus órdenes, superan las de un perro pastor. Airon tiene una resistencia física muy por encima de los demás molosos. De hecho, es capaz de recorrer varios kilómetros acompañándonos en las excursiones en bici o ski. Sabe muy bien controlar sus fuerzas y guarda siempre algunas para el sprint final.

Sierra Nevada
Ante todo, Airon es un cazador excelente e incondicional. Nada más salir de casa, ya está cazando. Después de recorrer 30 kilómetros detrás de nuestras bicis, cuando paramos en una pradera de montaña, en seguida empieza a examinar los alrededores en busca de una posible presa. Un perro de estas características es un tesoro para cualquier cazador, más valioso aún dadas sus interminables ganas de trabajar con el hombre. Cumplir con la tarea que se le ha confiado es su máxima satisfacción.


En casa, enroscado en un rincón, hace que nos olvidemos fácilmente de su presencia, pero cuando está en el campo, recorre la montaña a velocidad de más de 30 kilómetros por hora. Su agilidad sorprendente le permite superar los más difíciles obstáculos del terreno. Cuando lo observamos desde lejos, parece una gota leonada, que se desliza suavemente por las rocas, troncos de los árboles vencidos por el viento, laderas o lechos de los ríos, a una velocidad de vértigo. Su movimiento y su equilibrio, tan sorprendentes desde que era cachorro, hacen pensar más en un felino que en un can.


Durante la lucha, es muy tenaz y nunca retrocede. De sus antepasados heredó también la pasión por el agarre. A la hora de localizar la presa suele ventear siendo capaz de encontrar un jabalí sin el menor problema.

 

Su agilidad y velocidad unidas al firme deseo de prender a su adversario por la cabeza o la oreja, le hace posible salir airoso incluso de los encuentros con machos grandes.